Pure Nélson fue el héroe del GP '25 de Mayo'

Internacional 27 de mayo de 2019 Por
De punta a punta, el castaño superó a sus oponentes en la carrera de la patria.
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Foto: Gustavo Duprat

“Sentíamos que a Pure Nélson le faltaba siempre un poquito, por eso decidimos llamar a Francisco Goncalves para que lo empiece a correr, queríamos al mejor jockey para él”, fueron las palabras de Alberto Ibáñez minutos después de que su caballo se consagrara en el G.P. 25 de Mayo y él le agradeciera, también, al ex jockey del zaino, Walter Aguirre. Y vaya si tuvo razón en su declaración el pupilar “Tatino” ya que la conducción de Francisco Leandro sobre la cruz del criado por el Haras Rodeo Chico fue realmente extraordinaria.

Salieron adelante ni bien se abrieron los partidores y manejaron, con la autoridad de los buenos, el desarrollo de la carrera. Pero, no todo fue sencillo para el zaino y el brasileño, pues ya en mitad de codo los fueron a buscar: primero fue El Maestro del Arte, el que le puso el cuchillo antes de ingresar al derecho; luego fue Gust Seattle que intentó presionarlo por fuera, pero los ganadores emprendieron la escapada, se pegaron a los palos y sacaron una ventaja que, en el espejo, aunque vencieron por cabeza, fue determinante.

Esa ventaja, espaciosa y ágil, que Pure Nélson logró a la altura de los 400 metros finales, era vista de lejos por Glorious Moment que a partir de allí desataría una atropellada vertiginosa, digna de sus mejores tardes donde se mostraba como un verdadero caballo clásico.

Y fue una lucha, una batalla: la escapada del defensor del Parque Patricios y la velocidad exterior del pupilo de Las Monjitas. Las riendas de Leandro y su fe en un gran caballo, y la experiencia de Jorge Ricardo por fuera.  Y fue cabeza en el espejo para el primero, con un jockey que le dio ese plus que su propietario buscaba.

En cuanto a las estadísticas, el cronómetro marcó un tiempo de 2:35.61 para los 2400 metros del césped pesado. El dividendo del pupilo de Isidoro San Millán fue de $4.90.

Así, Pure Nélson pasó de ser un gran millero al mejor fondista de nuestro país. Levantó la copa que su equipo tanto buscaba y le dio a su jockey la consagración definitiva. Además, llegó a la sexta victoria de su campaña y acumuló su tercera conquista jerárquica.

El zaino sacó credenciales de pingo, de esos que corren adelante y no necesitan nada. De esos que no saben de distancias, superficies ni hipódromos. Los buenos, ganan en cualquier lado. ¡Salud!

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